Collar Scalibor

El Collar Scalibor está indicado en los programas de control de Leishmaniasis por el efecto repelente y antifeeding sobre el vector (Lutzomia longispalpis); posee efecto repelente (anti alimentación) durante 5 a 6 meses y letal (40 a 70%) durante 5 - 6 meses sobre los agentes trasmisores de Leishmaniasis.

La Leishmaniasis es una enfermedad del perro y el hombre provocada por el protozoario Leishmania, que desarrolla su ciclo biológico en parte en el tracto digestivo de mosquitos (flebótomos) y en parte en el interior de células mononucleares fagocitarias de varios vertebrados, entre ellos el perro y el hombre. El perro es considerado el principal reservorio epidemiológico. En América Latina, Leishmania infantum produce la forma visceral de la enfermedad, que se caracteriza por afectar diferentes órganos en perros y seres humanos.

Los mosquitos infectados transmiten la leishmaniasis a través de las picaduras. Las formas infectantes son liberadas en la epidermis y fagocitadas por células del sistema mononuclear fagocitario. El ciclo en los vertebrados (perro, hombre) se completa luego de varias fases parasitarias. Los mosquitos se contaminan nuevamente al picar perros portadores de leishmanias. En el tubo digestivo de los mosquitos se desarrollan formas infectantes que se transmiten a través de las picaduras; de esta manera se completa el ciclo biológico del parásito.

En las últimas décadas, la leishmaniasis visceral (LV) ha sido reconocida como una parasitosis de importancia en salud pública debido a su dispersión geográfica, la asociación con HIV y resistencia a las drogas terapéuticas. Se estima que a nivel mundial, 1.3 millones de personas enferman y entre 20 a 30.000 personas mueren de leishmaniasis cada año. En América Latina, posee una tasa de letalidad promedio del 8%. Sin tratamiento, puede llegar a más del 90%, especialmente en niños. Recientemente, se ha observado su rápida expansión hacia el sur del continente, con brotes epidémicos en ambientes urbanos debidos  a Leishmania infantum chagasi, con el perro como reservorio principal, y el insecto Lutzomyia longipalpis, como el vector más frecuente.

A partir de la urbanización y emergencia en el sur de Brasil y Paraguay, se notificó la presencia del insecto vector Lutzomyia longipalpis en Argentina (Formosa, 2004; Misiones, primer caso humano en 2006). En diciembre de 2008 la provincia de Misiones ya había notificado 34 casos humanos y en Corrientes se notificaban casos de LV canina. En 2000, se informa de un caso clínico en un perro en el sur de Uruguay; en 2011 se comunica la aparición de leishmaniasis en un perro importado. Durante 2015 en Salto, Uruguay, se realiza el diagnóstico de numerosos perros positivos a leishmaniasis. En 2016  se realizan eutanasias en perros seropositivos.

La leishmaniasis se transmite a través de mosquitos flebótomos de hábitos nocturnos, de perros infectados al hombre. Las hembras precisan ingerir sangre para el desarrollo de los huevos. Los insectos pican al perro y al hombre, principalmente durante la estación de lluvias cuando los mosquitos invaden las residencias. Los síntomas en el perro pueden aparecer desde los 3 meses hasta algunos años después de la picadura del mosquito. La infección por Leishmania generalmente produce una enfermedad sistémica crónica. Los síntomas son poco específicos. Debido a esto y a la gran cantidad de animales asintomáticos, el diagnóstico de leishmaniasis sólo puede ser confirmado por pruebas de laboratorio.

La leishmaniasis es más resistente al tratamiento en perros que en el hombre. El tratamiento en el perro no está recomendado porque, en general, no se logra la eliminación completa de los parásitos.

El control de la leishmaniasis se basa en la eliminacion del vector, del reservorio y la reducción del riesgo de infección. Las estrategias de control consisten en:

  • El control del vector mediante el uso de insecticidas en residencias y alrededores (por ejemplo, Alfamax)
  • La eliminación del mayor reservorio del agente causal (los perros seropositivos)
  • La reducción del riesgo de infección en humanos y perros mediante el uso de collar Scalibor

Cada collar contiene Deltametrina al 4% (equivalente a 40g/kg, integrada a la matriz del collar); estabilizadores, agente colorante y material plástico no más del 96%

Luego de retirado del envase, sacudir el collar antes de colocarlo en el perro. Es conveniente que el collar se mantenga en contacto con la piel, debido a que el principio activo se dispersa por la capa  lipídica de la misma y se distribuye por todo el cuerpo del animal. No actúa por evaporación como los collares convencionales. El collar tiene una duración de 6 meses para control de garrapatas, 4 meses sobre mosquitos y 6 meses para el control de los flebótomos transmisores de Leishmaniasis.

La tecnología de liberación del collar permite que la Deltametrina se libere directa y exclusivamente sobre la piel del perro, distribuyendose sobre la capa lipídica, cubriendo todo su cuerpo en una semana. La Deltametrina está fuertemente ligada al excipiente Trifenilfosfato (TPP). Cuando ambos componentes están en contacto, se forma el complejo DTM + TPP. La materia prima del collar está saturada de este complejo. El principio activo se aloja en el interior del collar y se libera progresivamente hasta los 6 meses con el roce con la piel y el pelo.

Esta tecnología de liberación se diferencia de la mayoría de los collares, en los cuales el principio activo se libera por evaporación. En estos, el principio activo se pierde y produce olor; solamente una fracción pequeña permanece para la protección del perro. La acción se ejerce por efecto repelente evitando que los insectos y parásitos se alojen y alimenten e incluso que lleguen a picar y finalmente produce la muerte. 

El collar Scalibor es resistente al agua; no es necesario retirar el collar cuando el perro entra en contacto con la lluvia o durante los baños.

No utilizar en cachorros menores de 7 semanas. No aplicar en animales que muestren extensas lesiones de piel. El producto mantenido en su envase original no sufre alteraciones. Debido a su formulación, mantiene inalterado su efecto aún luego de baños o lluvia. Mantener fuera del alcance de los niños. Conservar a temperatura inferior a los 25°C.

Caja que contiene 6 collares de 48 cm (para razas chicas y medianas) y 65 cm (para razas grandes)

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