La administración y definición de la dosis debe ser supervisada por el Veterinario
En perros Caninsulin debe administrarse una vez al día por vía subcutánea. La dosis diaria inicial es de 1 U. I. por kilo de peso, más una dosis suplementaria dependiente del peso como se indica en la tabla siguiente:
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Peso |
Suplemento dependiente del peso |
Ejemplos |
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Peso |
Dosis inicial total |
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< 10 kg |
1 U. I. |
6 kg |
6 + 1 = 7 U. I. |
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Aproximadamente 10 kg |
2 U. I. |
10 kg |
10 + 2 = 12 U. I. |
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12 - 20 kg |
3 U. I. |
16 kg |
16 + 3 = 19 U. I. |
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> 20kg |
4 U. I. |
30 kg |
30 + 4 = 34 U. I. |

Para lograr el equilibrio entre la producción de glucosa y el efecto de Caninsulin es necesario sincronizar la alimentación con el tratamiento y dividir la ración diaria en dos partes iguales.
La composición y la cantidad de ingesta diaria del alimento deben ser constantes. La inyección de Caninsulin se administra con la primera mitad de la ración diaria y la segunda mitad de la ración se proporciona 7 horas y media después (por ejemplo: 08.30 h y 16 h). El horario de las comidas debe ser todos los días el mismo.
Por lo general, es suficiente una inyección diaria para estabilizar los niveles de glucosa en sangre (glucemia). Sin embargo, en algunos animales puede ser necesario administrar la insulina dos veces al día. En estos casos, puede ser necesario reducir la dosis administrada en cada inyección.

Posteriormente, se realizarán ajustes con objeto de establecer la dosis de mantenimiento. Para ello se elevará o reducirá la dosis diaria en aproximadamente 10% en cada ajuste, dependiendo de los niveles de glucosa determinados en sangre y orina. En condiciones normales, el intervalo mínimo entre ajustes de la dosis debe ser de 3 o 4 días.
Las determinaciones de los niveles de glucosa en sangre permiten evaluar con más exactitud la actividad de la insulina durante el período de estabilización que las determinaciones de orina ya que la glucosuria solo se produce cuando se supera el umbral renal de la glucosa situado en 10 mmol/L aproximadamente. La glicemia normal se encuentra en torno a los 4 - 6mmol/L.
Por consiguiente, los aumentos anormales de la glicemia que alcanzan el umbral renal sin superarlo no se detectarán midiendo la glucosuria. Por otra parte, es poco probable que las fluctuaciones de glicemia se reflejen en las cifras de glucosuria, ya que éstas serán proporcionales a las concentraciones medias de glucosa en sangre a lo largo de las 5 - 8 horas anteriores. Además, las determinaciones de la glucosuria no permitirán detectar que se está produciendo una hipoglucemia.

En gatos Caninsulin debe administrarse dos veces al día, cada 12 horas. La composición y la cantidad de la ingesta diaria de alimento deben ser constantes. La dosis de insulina depende del grado de deficiencia de producción de insulina del animal, determinado por mediciones seriadas de la glucemia y es diferente para cada individuo.
La dosis inicial es de 0.5 U. I. /kg dos veces al día si la concentración basal de glucosa en sangre es de 20 mmol/L (es decir, 3.6g/L o 360 mg/dL) o superior y de 0.25 U. I. /kg dos veces al día si la concentración basal de glucosa en sangre es inferior a 20 mmol/L (es decir 3.6g/L o 360 mg/dL).
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Glucemia |
Dosis de Caninsulin |
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< 20 mmol/L ó < 3.6 g/L (< 360 mg/dL) |
0,25 U. I. /kg |
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>= 20 mmol/L ó > 3.6 g/L (>= 360 mg/dL) |
0,5 U. I. /kg |
Posteriormente se realizarán ajustes con objeto de establecer la dosis de mantenimiento. Para ello se aumentará o reducirá la dosis diaria según los resultados de las determinaciones seriadas de la glucemia.
En condiciones normales, el intervalo mínimo entre ajustes de dosis debe ser de 3 o 4 días y se recomiendan incrementos de 1 U. I. por cada inyección. Debido a las variaciones en la respuesta de la glicemia entre unos días y otros y a las variaciones de la reactividad a la insulina que se observan a lo largo del tiempo, no se recomiendan aumentos de la dosis mayores o más frecuentes.
Luego de definida la dosis de mantenimiento se establecen las pautas del tratamiento de largo plazo
Una vez que se ha determinado la dosis de mantenimiento y que el perro o el gato están en situación estable se debe instaurar un tratamiento a largo plazo. Este incluye medidas de vigilancia para detectar la sobredosificación o subdosificación de insulina ajustando la dosis en caso necesario. Una estabilización cuidadosa y una estrecha vigilancia durante el tratamiento de mantenimiento contribuirán a reducir la incidencia de problemas crónicos asociados diabetes, como las cataratas (perros), la esteatosis hepática (perros y gatos), etc.
El objetivo del tratamiento es reducir o eliminar los síntomas crónicos de la diabetes mellitus y al mismo tiempo, minimizar la incidencia de episodios de hipoglucemia, especialmente en gatos. En concreto, se pretende mantener los niveles de glucosa en sangre entre 1 y 3 g/L (es decir, 100 - 300 mg/dL o 5,5 - 17 mmol/L) para alcanzar y/o mantener el peso normal y para reducir todo lo posible o eliminar la polidipsia, la poliuria y la polifagia (si existen). En gatos es posible la remisión de diabetes.
Un método racional consiste en que el propietario vigile y tome nota del estado de salud general del animal (incluido el bienestar, la sed y el apetito) y que controle la presencia de glucosa en muestras de orina si el Veterinario lo considera de utilidad clínica.
Es imprescindible la consulta periódica del paciente diabético con el Veterinario
El Veterinario examinará al paciente cada 3 - 6 meses (o con mayor frecuencia si surgen problemas) y comprobará su estado de salud, además de revisar las anotaciones del propietario. En esas visitas también se medirá la glicemia. El Veterinario ajustará la dosis de insulina en función del análisis exhaustivo de los datos clínicos y pruebas de laboratorio.
Recomendaciones para la administración

Caninsulin debe administrarse por vía subcutánea utilizando un dispositivo de inyección calibrado para una preparación de 40 U. I. /mL. Caninsulin debe ser administrado por una persona adulta responsable del bienestar del animal. Para lograr el control de la glicemia durante el tratamiento de mantenimiento es importarte que los propietarios sepan reconocer los signos clínicos de hipoglucemia o hiperglucemia y responder de la forma adecuada. La poliuria, la polidipsia y la polifagia junto a adelgazamiento, mal estado general, pérdida de pelo o alteraciones del pelaje y letargia son los síntomas crónicos más frecuentes de la hiperglucemia y requieren administrar insulina o ajustar la dosis para normalizar la glucemia.
La sobredosis de insulina provoca síntomas de hipoglucemia. Síntomas como hambre ansiedad creciente, marcha inestable, fasciculaciones musculares, torpeza o arrastrar las patas traseras y desorientación son indicativos del desarrollo de hipoglucemia y requieren la administración inmediata de una solución glucosa y/o de alimento para normalizar la glucemia.
Tanto propietarios como Veterinarios deben tener en cuenta el efecto de Somogyi que consiste en una reacción fisiológica a la hipoglicemia. A medida que va produciéndose una hipoglicemia parcial se desencadena una respuesta hormonal que conduce a la liberación de glucosa a partir de las reservas hepáticas de glucógeno. El resultado es una hiperglicemia de rebote que también puede manifestarse como glucosuria en parte del ciclo de 24 horas. Existe el peligro de interpretar la reacción de Somogyi como la necesidad de elevar la dosis de insulina en lugar de disminuirla. Esta situación puede llevar a administrar una sobredosis tan grande que la hipoglucemia tenga efectos clínicos.
Contraindicaciones
Caninsulin no está indicado para el tratamiento inicial de animales que padecen diabetes mellitus aguda grave y acuden a consulta con cetoacidosis. Caninsulin no debe administrarse por vía intravenosa. Debe evitarse el uso de progestágenos en animales aquejados de diabetes mellitus. Puede que sea necesaria una ovariohisterectomía. Debe evitarse el estrés y el ejercicio irregular. Los corticoides deben utilizarse con prudencia. Es importante establecer un horario regular de comidas de acuerdo con el propietario, con mínimas fluctuaciones o modificaciones.
No se han descrito efectos adversos como consecuencia de la administración de insulina porcina a perros o gatos. Si observa cualquier efecto adverso es necesaria la consulta al Veterinario.
Advertencias especiales
La auto inyección accidental puede ocasionar síntomas clínicos de hipoglicemia que deben tratarse mediante la administración de glucosa por vía oral. En caso de auto inyección accidental, solicite de inmediato la atención médica y muéstrele al Médico el prospecto o la etiqueta del producto. En los individuos sensibilizados la administración accidental puede provocar una reacción alérgica local o general.
Debe conservarse en heladera entre +2°C y +8°C y no congelar. Debe protegerse de la luz y mantener en posición vertical. Una vez abierto para extraer la primera dosis conservar el producto entre +2°C y +8°C y utilizar en las primeras semanas siguientes
La deficiencia subclínica de Iodo en el rodeo de cría produce anestros, abortos, nacimientos de animales prematuros, aumento de retenciones de placenta tiempo de gestación.
Los terneros nacidos de vacas con carencia de Iodo son débiles y pueden mostrar falta de pelo.
Además, los animales con deficiencia subclínica de Iodo muestran un aumento de la incidencia de problemas podales y de enfermedad respiratoria como consecuencia de supresión de la respuesta inmunitaria.
La deficiencia clínica de Iodo produce aumento de tamaño de la glándula tiroides o bocio.
Thoromangan en el rodeo de cría brinda protección a las madres durante el entore y en la preñez y a los terneros al momento del parto